La República de Panamá, a pesar de los compromisos de apertura al libre mercado que asumió ante la Organización Mundial de Comercio (OMC), mantiene al menos 15 incentivos fiscales y cinco subsidios que benefician solo a ciertos sectores económicos y que representan un sacrificio fiscal de más de 150 millones de dólares cada año, advierte la firma Goethals Consulting Corp.
"Muchos de ellos chocan con las normas OMC, son gastos públicos absolutamente ineficaces y son financiados con los impuestos que pagamos los contribuyentes panameños", destacan las economistas Irene Giménez y Yazmina Escobar, consultoras de Goethals.
En este grupo de privilegios económicos destacan los casos del Fondo Especial de Compensación de Intereses (FECI) y los subsidios al transporte colectivo, gas y electricidad.
Todo el que ha recibido un crédito por encima de 5 mil dólares en Panamá, está pagando una sobretasa de interés del 1% por el FECI, dinero que el Estado ha usado para abaratar el costo de financiamiento de las empresas agropecuarias desde hace más de 32 años.
"En 1974, cuando se creó el instrumento, eso se justificaba porque las tasas bancarias eran altísimas, oscilaban entre 20% y 25%. Pero ahora están entre 6% y 7%, y mantener el FECI no tiene sentido", concluyó Escobar.
Goethals propone al Ejecutivo eliminar todos los privilegios fiscales vigentes, incluso los de la banca, puertos y zonas libres, e impulsar otra reforma tributaria.
