Acabo de llegar de una caravana turística en Ecuador, donde visitamos cuatro ciudades. En cada uno de los puntos visitados pregunté primero quiénes conocían la ciudad de Panamá, y lamentablemente, pocos alzaron la mano. Esto ocurre en ese país porque todas las empresas mayoristas venden los mismos productos con paquetes enlatados, todos ofrecen los mismos tours, el mismo recorrido, lo único que cambia son los nombres de las empresas. Por lo general en Ecuador se vende playa y compras.
En Ecuador la competencia es intensa, el que más vende es el que ofrece el precio más bajo. El negocio con los ecuatorianos se ha convertido en un negocio de escasa rentabilidad. Los hoteles han tenido que bajar los precios hasta más no poder y lo mismo ocurre con los servicios que prestan los operadores turísticos. Para mi entender, esta es una situación negativa para el turismo panameño porque solo ofrecemos Canal, compras y playa. No hemos logrado sacar provecho a nuestra historia y cultura, por eso los turistas que buscan estos atractivos no piensan en venir a Panamá, porque sencillamente no saben que pueden encontrar eso en el país.
Los países productores de turistas hacia nuestro país están en crisis, con una situación económica en contra, como lo son Brasil, Argentina, Colombia, México, Venezuela y Centroamérica. Panamá necesita multiplicar sus acciones de promoción, exponer nuevos productos, manejar un plan de mercadeo que nos distinga como un destino turístico único en la región. Todavía estamos a tiempo de hacerlo, podemos desplegar ese abanico de ofertas. El año 2017 apenas comienza, hay que seguir promoviendo, participando en ferias, tocando puertas, visitar países con el deseo de ir creando y cuidando nuestra nueva imagen y presencia. Sigo pensando que nos falta liderazgo en todas nuestras asociaciones, nadie quiere ser parte de ese engranaje para tomar las decisiones pisando callos. Es más fácil criticar que ser parte de la acción que se debe tomar, en fin, esa debilidad no solo agota a una asociación, sino más bien la debilita y la vuelve improductiva. Tenemos que ser más proactivos, no hay otro camino.