Recientemente hice un viaje a la ciudad de Shanghái, China, donde participamos en una feria de turismo.
Fueron días movidos, ya que todos los que participamos llegamos con citas previas, las cuales fueron cumplidas no solo por el grado de interés de las agencias chinas, sino por el nivel de organización y responsabilidad de las mismas.
Estoy seguro de que todos regresamos satisfechos y con mucho trabajo por hacer ya que debemos presentar en poco tiempo los programas que se promoverán de acuerdo a las necesidades de cada empresa.
Lo que sí tenemos claro es lo que está buscando el turista chino y en ese sentido nos sentimos tranquilos porque Panamá cuenta con el producto turístico que puede satisfacerlo.
Tenemos la capacidad para ofrecer giras diarias, ya sea para estancias de una semana o de 10 a 15 días. Hay que realizar un trabajo fuerte y responsable en la preparación de guías que hablen mandarín.
Todos los países que han incursionado en este mercado tuvieron el mismo problema, pero poco a poco lo han ido resolviendo, inclusive considerando traductores, el asunto es evitar que el problema de comunicación afecte la experiencia de estos pasajeros en nuestro país, por lo que consideramos de vital importancia agilizar dicha capacitación.
El nivel de pasajeros que está viajando es medio alto y exige un producto de calidad y no podemos fallar.
Las agencias chinas son tecnológicamente avanzadas y grandes, incluso cubren países colindantes, lo que las hace más atractivas. Están acostumbradas al manejo del turismo masivo, pero también son conscientes de que Panamá está iniciando una relación comercial en la que ambas partes irán conociéndose y compartiendo experiencias.
Es importante que el sector privado trabaje de la mano con la Autoridad de Turismo de Panamá para que este comienzo con China sea positivo.
El autor es operador de turismo receptivo