Panamá espera por la autorización de la Organización Mundial del Comercio (OMC) para subirle aranceles a Colombia o tomar otras medidas, por un valor de $210 millones, confirmó el ministro de Comercio e Industrias, Augusto Arosemana. La solicitud de Panamá fue remitida al Órgano de Solución de Diferencias de la OMC el pasado 10 de febrero, y responde a la disputa comercial que se inició con Colombia en junio de 2013, por un arancel mixto a la importación de calzados y textiles decretado por el país sudamericano.
La intención de Panamá es que dicha solicitud sea incluida en la agenda de la reunión del Órgano de Solución de Diferencias del próximo lunes 20 de febrero.
En la petición, Panamá insiste en que Colombia no ha puesto el arancel mixto en conformidad con el Acuerdo General sobre Aranceles Aduaneros y Comercio de 1994 (GATT), luego de que la OMC fallara a favor del istmo en dos ocasiones.
Según el entendimiento que rige la solución de diferencias de la OMC, la institución puede autorizar a la parte vencedora para que suspenda la aplicación de concesiones y obligaciones (en este caso, subir aranceles directamente a Colombia).
A falta de un acuerdo entre ambos países dentro de los 20 días siguientes a la expiración del “plazo prudencial” que otorgó la OMC a Colombia para adecuar el arancel —y que venció el 22 de enero—, la parte vencedora queda habilitada para presentar dicha solicitud.
Colombia emitió el 2 de noviembre de 2016 dos decretos con relación a la disputa arancelaria: en uno habría adecuado el arancel mixto a los límites permitidos. En el segundo, que generó la disconformidad panameña, se habrían impuesto “barreras no arancelarias” al comercio entre los países. Panamá señaló en la petición que aplicar aranceles a los bienes colombianos sería problemático, porque afectaría a sectores sensibles de su economía, como la energía, agricultura, salud y construcción. Por ello, pidió a la OMC que le permita sancionar a servicios y propiedad intelectual colombiana.
