Los nuevos pedidos de bienes fabricados en Estados Unidos anotaron en julio su mayor caída en casi tres años, pero los pedidos de bienes de capital fueron mejores a lo informado previamente, lo que apunta a un robusto gasto de las empresas en el comienzo del tercer trimestre.
Los pedidos a fábricas se desplomaron un 3.3% por una caída de la demanda por equipo de transportes, dijo el Departamento de Comercio, en línea con un sondeo de Reuters entre economistas. El dato de junio fue revisado para mostrar un incremento de un 3.2% de los pedidos en vez del incremento de 3% reportado previamente.
Las manufacturas, que responden por cerca de un 12% de la economía estadounidense, se están fortaleciendo pese a que la producción de vehículos ha bajado y el impulso petrolero está empezando a disiparse debido a que los precios son presionados por una amplia oferta.
El dólar se depreciaba frente a una cesta de monedas tras la publicación del dato, mientras que los precios de los bonos del Tesoro de Estados Unidos subían levemente.
El reporte de ayer también mostró que los pedidos de bienes de capital fuera del sector de defensa y excluyendo aeronaves -considerado como una medición de los planes de gasto empresarial- subieron un 1% en julio en vez de un 0.4%, como se informó el mes pasado. Los pedidos de los llamados bienes de capital subyacentes bajaron 0.1% en junio. Los envíos de bienes de capital subyacente escalaron un 1.2% en julio en vez del 1% reportado previamente.