China lamentó la denuncia presentada ante la Organización Mundial del Comercio (OMC) por la Unión Europea (EU), que acusa a Pekín de imponer transferencias injustas de tecnología a las empresas extranjeras.
La UE denunció al gigante asiático por socavar los derechos de propiedad intelectual de las empresas europeas.
Las empresas europeas que llegan a China se ven obligadas a conceder la propiedad o los derechos de uso de su tecnología a entidades nacionales chinas, algo que viola las obligaciones de la OMC de tratar a las empresas extranjeras en pie de igualdad, indicó el ejecutivo comunitario.
Pekín defendió la política de su país. China siempre dio una gran importancia a la defensa de los derechos de propiedad intelectual y ya adoptó numerosas medidas eficaces para proteger los derechos e intereses legítimos de quienes los poseen, insistió el ministerio.
En numerosos sectores, las compañías extranjeras que desean acceder al mercado chino se ven obligadas a asociarse con firmas locales, con las que a menudo tienen que compartir sus conocimientos tecnológicos, una práctica criticada por Bruselas y Washington.