China llevó a cabo por primera vez ayer el lanzamiento de un cohete espacial desde el mar que reafirma sus ambiciones en la puesta en órbita de satélites comerciales. El cohete, llamado Larga Marcha 11, fue lanzado desde una plataforma en el mar Amarillo, situada entre China y la península coreana, indicó la agencia espacial china (CNSA). El cohete llevaba a bordo siete satélites, dos experimentales y cinco comerciales, que fueron puestos en órbita.
“Fue el primer intento de China de lanzar un cohete desde el mar. Esto permitirá satisfacer mejor las distintas necesidades en materia de satélites”, se felicitó la CNSA. El uso de una plataforma flotante tiene varias ventajas, porque permite acercar más el cohete al ecuador (donde se beneficia de la rotación de la Tierra) y también una carga más pesada, porque el impulso es mayor.
Además, los lanzamientos desde el mar permiten evitar accidentes porque están lejos de las zonas habitadas.