China seguirá reestructurando sus sobredimensionadas empresas estatales e impulsará fusiones en sectores como la energía y el carbón, que se ven afectados por firmas zombis, quiebras e impagos de deuda, según el titular del organismo que supervisa activos estatales valuados en 26 millones de millones de dólares.
Algunas de las empresas estatales centrales de determinadas industrias están demasiado fragmentadas y son poco eficientes, dijo Xiao Yaqing, presidente de la Comisión de Supervisión y Administración de Activos Estatales, con referencia a las compañías del Estado reguladas directamente por el gobierno central.
“Apoyamos a las empresas que están dispuestas a recomponerse por sus propios medios”, declaró .
Desde el año pasado, las empresas estatales chinas poseen 25.6 millones de millones de dólares de activos totales y el conjunto de sus ingresos podría competir con las dimensiones de la economía japonesa.
Aumentar su rentabilidad es crucial para la política económica distintiva del presidente Xi Jinping de reequilibrar la economía alejándola de la dependencia excesiva de las inversiones en infraestructura basadas en deuda y las exportaciones para darle impulso a través de los servicios y el gasto en consumo.
