La mexicana Pemex, la petrolera más endeudada del mundo, se abstendrá de emitir nueva deuda este año y comenzará a pagar por anticipado pasivos existentes como parte de un plan de recuperación de gran alcance.
La compañía aumentará la inversión este año a 14 mil 900 millones de dólares, un alza de 5.5% frente a una estimación original, comentó en ciudad de México el director de finanzas, Alberto Velázquez García.
El gobierno del presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO) también ampliará los beneficios fiscales para la empresa estatal a cerca de 5 mil millones de dólares distribuidos en seis años, lo que supone un incremento de 36%.
Este plan le va permitir a Pemex no endeudarse de manera neta, sino refinanciar la deuda, declaró el secretario de Hacienda, Carlos Urzúa, acompañado por AMLO y la plana ejecutiva de la petrolera.
El peso mexicano se debilitaba 0.5% a 19,3514 por dólar a final de la semana pasada, mientras que el rendimiento de los bonos de referencia de Pemex a 2027 no mostró mayor variación y se ubicó en 6.88%.
Las medidas extraordinarias extienden los esfuerzos del gobierno de AMLO para apuntalar las finanzas de Pemex. El Gobierno anunció previamente exenciones fiscales, capitalización y pagos de pagarés de pasivos pensionarios.
Puede que no sea suficiente para revertir 14 años de declive de producción petrolera o reducir los 107 mil millones de dólares de deuda de la compañía.
Sin inversión externa, Pemex debe obtener financiamiento del gobierno o mediante deuda.
“No hay otra fuente visible”, comentó Guido Chamorro, gerente sénior de inversiones de Pictet Asset Management en Londres, quien mantiene una perspectiva neutral sobre la deuda de la compañía.
