Las tiendas de parada rápida Oxxo, de color rojo y amarillo, han estado presentes en los vecindarios de todo México durante años, al igual que las gasolineras de Pemex, pero nunca estuvieron en el mismo lugar.
Esto va a cambiar ahora que el gigante petrolero de México, que ha sido el único proveedor de gasolina en el país durante décadas, se ha asociado con la mayor cadena de tiendas de conveniencia de América Latina, a fin de revitalizar su franquicia de gasolineras para poder competir con los nuevos participantes del mercado Royal Dutch Shell Plc, BP Plc y Exxon Mobil Corp.
El acuerdo con la división Oxxo de Fomento Económico Mexicano SAB es el último paso en la transformación para una apertura de la industria petrolera mexicana a la competencia.
Shell y BP ya han abierto gasolineras en el país este año y Exxon también tiene grandes planes para distribuir combustible en el país.
El máximo responsable de Pemex, José Antonio González Anaya, dijo en un evento en ciudad de México que Pemex es la marca más fuerte y el nombre más reconocido en México, y que ese seguirá siendo el caso en la nueva era de un mercado abierto.
