La petrolera estatal Petróleos Mexicanos (Pemex) encontró una forma de reducir costos: deshacerse de la mayoría de su equipo de prensa.
En una presentación de resultados del tercer trimestre publicada el pasado lunes, Pemex señaló una reducción del 99% en los gastos administrativos relacionados con “comunicación social”. La compañía recortó personal, renegoció contratos de servicios y tomó medidas enérgicas contra el robo de combustible para restringir gastos, mientras busca reducir una acumulación de la deuda de casi $100,000 millones y revertir casi 14 años de una decreciente producción de crudo.
Pemex reportó una pérdida de $4,600 millones en el tercer trimestre de 2019. “Se registró una pérdida neta de 87.9 mil millones [de pesos], comparada con un rendimiento neto de 26.8 mil millones en el 3T18”, indicó la empresa. La pérdida fue producto de que “las ventas totales disminuyeron 20.2%” en comparación con el mismo periodo de 2018.
