Los indicadores que miden el riesgo de los títulos de deuda panameños en el mercado internacional se han ajustado en el último año, lo que ha llevado a la deuda panameña a ser considerada entre las más seguras cuando se compara con otros países de la región con igual o mejor calificación de crédito.
Así lo manifestaron ayer representantes de la Dirección de Financiamiento Público del Ministerio de Economía y Finanzas.
Un análisis de la evolución de los índices revela que los casos de Mossack Fonseca y Waked, que el año pasado tuvieron un impacto negativo en la reputación exterior del país, no han elevado la percepción de riesgo de los títulos de deuda de Panamá.
Uno de los indicadores de referencia es el índice de bonos de mercados emergentes (Embig, por sus siglas en inglés), que mide el diferencial de los retornos de los títulos de deuda pública de un país respecto a los títulos de referencia de Estados Unidos, considerados los más seguros. Así, cuanto mayor sea esa variación, más alto es el riesgo percibido de los instrumentos.
En el caso de Panamá, el diferencial del Embig al cierre de marzo de 2016, poco antes de que se publicara en todo el mundo la investigación periodística que surgió de la filtración de millones de documentos de la firma Mossack Fonseca, era de 231 puntos básicos. Un año después, en marzo de 2016, la prima de riesgo había caído a 156 puntos básicos.
En la región, solo Chile (132 puntos básicos) y Perú (152 puntos básicos) registraron una menor percepción de riesgo que Panamá. Por su parte, el indicador fue superior para los títulos de Colombia (198 puntos básicos), Uruguay (218 puntos básicos) y México (283 puntos básicos).
Otro indicador de referencia son las permutas por de incumplimiento crediticio (Credit Default Swaps o CDS), unos instrumentos financieros que proporcionan a los inversionistas una cobertura en caso de impago por parte de un emisor. El inversionista paga una prima que refleja la percepción del mercado sobre la solvencia de los instrumentos de deuda, explica la Dirección de Financiamiento Público.
En marzo de 2016, el CDS a cinco años de Panamá era de 156 puntos básicos, mientras que el 31 de marzo de 2017 el indicador cayó hasta 120 puntos básicos, y ayer el diferencial bajó a 102 puntos. Esto refleja que la percepción de riesgo de los títulos panameños ha ido reduciéndose en el último año.
El financista Álvaro Naranjo dijo, en referencia a los casos Waked y Mossack Fonseca, que “en su momento estas noticias generaron gran incertidumbre, ya que no se sabía el alcance que pudieran llegar a tener. Una vez pasadas estas noticias, vuelven a entrar a regir los fundamentales del país y su capacidad de pago”.
Katyuska Correa, directora de Financiamiento Público, señaló que en la última incursión de Panamá en los mercados internacionales la demanda cuadruplicó el monto adjudicado.
Para Naranjo, el exceso de demanda en la emisión “es una muestra de que hay apetito en los mercados internacionales por el crédito del país”.
