Nueva York, en vez de la Unión Europea, podría ser el ganador de un éxodo de servicios financieros desde Londres, a menos que los negociadores del brexit de ambas partes sean pragmáticos, advirtieron legisladores del Reino Unido.
Sin claridad desde un principio sobre la futura relación entre el Reino Unido y la Unión Europea, los bancos y otras firmas financieras podrían establecer filiales y transferir trabajadores al extranjero, anunció la Comisión para la Unión Europea (UE) de la Cámara de los Lores en un informe.
La experiencia perdida podría ser difícil de reproducir en ciudades como París y Fráncfort, que están “muy por detrás” de Londres y Nueva York como centros de servicios financieros.
“Las firmas de la UE confían en los servicios que se brindan en el Reino Unido y el perjuicio causado al sector financiero del Reino Unido no será un beneficio para la UE, pero sí para Nueva York”, dijo en un comunicado Kishwer Falkner, quien lidera las consultas en la UE sobre asuntos financieros para la Cámara de los Lores. “Corremos el peligro de enfrentar un escenario de pérdida si no prevalece el pragmatismo”.
El sector de servicios financieros del Reino Unido, que emplea a 1.1 millones de personas y representa cerca de un 7% de la producción económica, va camino a ser uno de los campos de batalla más encarnizados en las negociaciones del brexit. Francia, Alemania y Polonia son algunos de los países que intentan atraer bancos y aseguradoras desde Londres.
El ministro de la Hacienda del Reino Unido, Philip Hammond, y el secretario del brexit, David Davis, se comprometieron a mantener a Londres como centro financiero global.
