La economía británica pagará el precio durante años si la primera ministra Theresa May no logra asegurar un acuerdo de brexit con los gobernantes de la Unión Europea.
Abandonar el bloque en marzo de 2019 sin llegar a un acuerdo podría derivar en un golpe de 6.5% del producto interno bruto (PIB) para 2030, según un informe que publicaron los analistas de Bloomberg Economics Dan Hanson y Jamie Murray.
Eso puede compararse con pronósticos de crecimiento si el Reino Unido votara a favor de seguir en la UE, si bien un acuerdo que contribuya al comercio suavizaría el golpe.
El Reino Unido hizo un avance en las negociaciones a fines del año pasado, pero aún hay muchos temas espinosos sin resolver, y si bien May insiste en que el objetivo del gobierno es un acuerdo de libre comercio muy amplio, hay una clara posibilidad de que las conversaciones se frustren.
La primera ministra recibió un revés esta semana en su país con una desastrosa reorganización de su gabinete, cuando algunos ministros se negaron a abandonar sus puestos. Un acuerdo comercial al estilo del canadiense sería mejor que nada, si bien eso derivaría en una economía menor que si el Reino Unido permaneciera en el bloque.
Si el Reino Unido no logra un acuerdo y empieza a comerciar con el bloque en el marco de las reglas de la Organización Mundial de Comercio al salir de la UE en marzo de 2019, la libra se depreciaría y los efectos cambiarios y los aranceles impulsarían la inflación a 3.6% para fin del año.
