Perú anunció ayer un nuevo impulso fiscal por unos mil 670 millones de dólares, en momentos de una caída de la inversión privada y una menor confianza empresarial, para ayudar a que la economía del país minero crezca este año más de un 4%.
El ministro de Economía, Alfredo Thorne, dijo que el estímulo fiscal y otras medidas permitirán que la inversión pública crezca este año un 15% interanual.
“Es un nuevo impulso fiscal por 5 mil 500 millones de soles ( mil 670 millones de dólares), es dinero adicional que va a estar disponible para sectores de transportes y comunicaciones, interior, trabajo y gobiernos regionales y locales”, afirmó.
El ministro dijo asimismo que el Gobierno busca generar un gran estímulo a la inversión minera adelantando “fondos sociales” para obras en varias regiones extractivas del país.
“Hemos adoptado estas medidas porque la coyuntura ha cambiado y se ha hecho más desafiante para el Perú”, agregó.
Perú, un importante productor de metales del mundo, enfrenta conflictos sociales incubados por años tras promesas incumplidas de beneficios y obras de parte de gobiernos anteriores y de las empresas, así como por el temor a daños ambientales de las comunidades que ha paralizado millonarios proyectos.
Thorne aseguró que el Gobierno ha identificado 12 proyectos mineros que podrían salir este año y el siguiente valorados en 18 mil 700 millones de dólares, aunque se excusó de identificarlos.
