La economía peruana creció 3.9% en 2016, su mejor desempeño en tres años, gracias al impulso del sector minero, aunque el alza fue frenada por la caída de algunos sectores no primarios, como la construcción y manufactura.
En diciembre la economía se expandió 3.25% interanual, más que lo esperado por el mercado, mientras que a nivel desestacionalizado la economía creció 0.6% frente a noviembre, informó ayer el Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI).
Analistas consultados por Reuters habían estimado un crecimiento de 3.8% para 2016 y del 2.8% interanual para diciembre.
“El crecimiento de la economía en 2016 es el mayor en tres años”, dijo a periodistas Aníbal Sánchez, jefe del INEI.
La moneda peruana, el sol, subió 0.50% contra el dólar tras el dato, generando que el banco central interviniera en el mercado local ofreciendo comprar dólares.
La economía peruana se recupera lentamente tras haberse desacelerado desde tasas de 8.3% en 2010 hasta 2.4% en 2014.
En 2015, la economía creció 3.3%. En 2016, el sector de minería e hidrocarburos creció 16.29%, precisó Sánchez.
El sector minero metálico trepó 21.18% por un repunte del 40% de la producción de cobre, impulsada por el inicio de producción de nuevas minas como Las Bambas de MMG Ltd. y la ampliación de Cerro Verde de Freeport McMoRan.
Perú es un importante productor mundial de metales y la minería es clave en su economía. Sin embargo, los sectores vinculados a la demanda interna cerraron el año con desempeño negativo.
La actividad de la construcción cayó 3.15% en 2016, mientras que el sector de manufactura retrocedió 1.63% y el sector pesquero se contrajo 10.09%.
La tasa de desempleo para el trimestre móvil de noviembre a enero fue de 7.2%, frente al 6.6% del mismo lapso del año previo, ante la caída de la actividad de construcción y manufactura, los renglones que generan más empleos en el país.
La economía se ha visto afectada por un escándalo de corrupción que paralizó algunos proyectos públicos.
El Gobierno afirmó que la economía podría crecer este año 3.8% y no el 4.8% estimado previamente, tras la cancelación de un millonario proyecto de construcción de un gasoducto que estaba en manos de la brasileña Odebrecht.
