Perú planea reanudar la construcción de un gasoducto usando la recaudación de una multa récord de $262 millones impuesta a las compañías que administran el proyecto por no obtener la financiación necesaria, dijo el presidente Pedro Pablo Kuczynski.
El gobierno llevará a cabo conversaciones con algunos de los contratistas existentes acerca de la reanudación de las obras del gasoducto, que se pararon hace nueve meses, y también está en conversaciones con nuevos inversores potenciales, dijo Kuczynski a Radio Programas, de Lima.
Perú rescindirá un contrato de Odebrecht S.A., Grana y Montero S.A. y Enagas S.A. por $7,300 millones para construir y operar el gasoducto, al no conseguir las firmas la recaudación antes de que venciera un plazo el pasado lunes.
Un consorcio de bancos rehusó a autorizar un préstamo de $4,100 millones para el gasoducto después de que Odebrecht quedara sumido en un escándalo de corrupción en Brasil, su país de origen.
Kuczynski dijo que sin duda habría una demora, pero que el gasoducto al sur era una “realidad”.
Odebrecht tiene 55% de Gasoducto Sur Peruano, que ganó la licencia del proyecto en 2014, en tanto Enagas y Grana y Montero tienen 25% y 20%, respectivamente.
Las tres compañías crearon una empresa separada para llevar a cabo las labores de ingeniería y construcción. Las obras se detuvieron en abril por falta de fondos.
