Graña y Montero, el mayor grupo constructor de Perú, reportó una pérdida de $4.3 millones en el primer trimestre, en medio de una fuerte carga de deuda y proyectos paralizados por investigaciones vinculadas a casos de corrupción.
En un reporte enviado al regulador local, Graña y Montero dijo que las pérdidas sufridas en el periodo de enero a marzo se comparan con una ganancia de $24.4 millones generada en el mismo lapso del año pasado.
La firma manifestó en un correo electrónico que la diferencia en la comparación con el año anterior se explica principalmente por la venta de activos inmobiliarios en el primer trimestre de 2017, en el marco de un proceso de desinversión para amortiguar deudas.
La compañía precisó que sus ventas acumuladas alcanzaron $404 millones en el primer trimestre, una disminución de 7.6% interanual.
La empresa afirmó que el Ebitda consolidado retrocedió entre enero y marzo un 37.9% en el periodo analizado, mientras que el Ebitda ajustado cayó un 47.5%. La empresa, cuya deuda bancaria y financiera sumó 860 millones de dólares al primer trimestre, ha estado vendiendo activos para reducir sus obligaciones y suscribiendo nuevos contratos para mejorar su perfil.