Desde que Donald Trump asumió la presidencia de Estados Unidos, sus amenazas han perdido parte de su fuerza en el mercado.
Al menos eso es lo que se deduce del peso mexicano, que actuó como el mejor barómetro de la suerte de Trump durante la carrera presidencial y luego se desplomó a un mínimo histórico tras su sorpresiva elección.
El efecto –o la falta del mismo– también se ha manifestado en el mercado del petróleo.
La moneda mexicana se elevó 5%, para liderar las ganancias globales desde la investidura de Trump hace dos semanas.
El avance del peso ocurre en medio de la creciente retórica sobre la negativa del país latinoamericano de pagar por la construcción de un muro a lo largo de su frontera norte, la idea evaluada por el presidente estadounidense de imponer un arancel de 20% a las importaciones y a las renovadas amenazas de desechar el Tratado de Libre Comercio de América del Norte.
El peso efectivamente se elevó después de la última denuncia de Trump en Twitter del 27 de enero sobre “masivos déficits comerciales” y una “frontera muy débil”.
Repuntó una vez más el miércoles, tras la noticia de que Trump había dicho al presidente Enrique Peña Nieto que enviaría tropas de Estados Unidos a territorio mexicano. Posteriormente, el vocero de Peña Nieto negó el informe, mientras un funcionario de la Casa Blanca aseguró que la conversación fue “alegre”.
De todas formas, el peso ahora está en su mejor nivel desde el 21 de diciembre.
“Probablemente esa sea la prima que le da el tuit”, dijo Jan Dehn, jefe de investigación de Ashmore Group Plc., quien mantiene una visión alcista sobre la moneda. “El mercado está tomando en cuenta la reducción de los tuits”.
Refleja un marcado cambio de rumbo frente a comienzos de enero, cuando los exabruptos de Trump sobre los planes de fabricantes de autos de abrir plantas en México rebajaron el peso e incitaron al banco central mexicano a gastar $2 mil millones en un esfuerzo por contener el daño.
Aunque los ataques verbales de Trump han afectado las relaciones diplomáticas al punto que Peña Nieto canceló una visita oficial a la Casa Blanca, los inversionistas están encontrando factores positivos en un país que ha sido insultado durante meses.
Bill Gross, el inversionista multimillonario en bonos de Janus Capital Group Inc., es el último gran nombre de Wall Street en confirmar el valor del peso.
Datos de la Comisión de Comercio de Futuros de Productos Básicos muestran que las apuestas de tendencia bajista cayeron por primera vez este año en la semana que terminó el 24 de enero.
La frecuencia de los tuits de Trump podría, de hecho, estar creando una cámara de resonancia que ha reducido su influencia en el mercado, según Andrew Stanners, gerente de inversiones de Aberdeen Asset Management, que posee $11 mil millones en deudas de mercados emergentes y tiene una “pequeña” sobrecarga en activos mexicanos.
Trump aún es capaz de hacer comentarios que ocasionalmente muevan los hilos del mercado desde que asumió el poder.
El martes, el índice de biotecnología de Nasdaq se elevó a su mayor nivel desde el 9 de noviembre, después que el presidente prometiera rebajar los impuestos y acelerar las aprobaciones regulatorias en una reunión con ejecutivos de la industria farmacéutica.
El miércoles, no obstante, el crudo subió menos de un dólar por barril después de que el asesor de Seguridad Nacional, Michael Flynn, dijera que Irán había sido “puesto sobre aviso” tras su lanzamiento de un misil balístico, declaración que Trump reiteró al día siguiente en Twitter, mientras los inversionistas se encogían de hombros.
