El gigante petrolero estatal de Brasil Petrobras renovó su junta directiva con una lista sin precedentes de miembros independientes, que incluyen por primera vez a exveteranos de otros grandes productores.
La nueva junta de 11 miembros fue designada en una reunión de accionistas en Río de Janeiro, en la que el Gobierno tenía la mayoría de los votos, pero cedió algunos puestos a personas sin vínculos políticos ni antecedentes en la empresa.
La medida pone de relieve el esfuerzo del productor de ganarse a los inversores tras una gran investigación sobre corrupción.
Hace solo seis años, el Gobierno controlaba todos los puestos del consejo, incluidos los designados para accionistas minoritarios.
Los miembros en aquel momento incluían un general militar y varios ministros de gobierno. Desde el año pasado, Petróleo Brasileiro, S.A., nombre oficial de la compañía, no ha nombrado ningún político en la junta.
Los accionistas también aprobaron un cambio en los estatutos que elevaba el número de miembros independientes obligatorios al 40%, desde el 30% anterior.
