La petrolera canadiense Frontera Energy suspendió sus actividades en un bloque del noreste de Colombia que produce 3 mil 600 barriles diarios de crudo en promedio, debido a las amenazas y ataques contra sus funcionarios y contratistas de habitantes de la zona, informó ayer la empresa.
El bloque Cubiro, que paralizó sus operaciones, está cerca del municipio de San Luis de Palenque, en el departamento de Casanare.
“Desafortunadamente, las excesivas demandas por parte de un grupo minoritario de personas de San Luis de Palenque, grupo que no representa a los líderes ni a la comunidad del municipio, ha llevado a que la compañía tome esta decisión”, dijo Frontera Energy en un comunicado, en el que denunció que varios de sus trabajadores han resultado heridos. La decisión de la empresa petrolera, que desde el año 2015 ha pagado 30 millones de dólares en regalías por la operación del bloque, afectará a 163 trabajadores.
Frontera Energy anunció que está dispuesta a negociar la reapertura del campo petrolero, pero no bajo la presión de un bloqueo y amenazas a los trabajadores.
La protesta social, los ataques de la guerrilla del Ejército de Liberación Nacional (ELN) y la inseguridad jurídica son las principales dificultades que enfrentan las empresas petroleras que operan en Colombia, de acuerdo con el gremio que las representa. La producción promedio de petróleo de Colombia cayó 3.59% interanual en 2017.
