PSA Peugeot Citroën seguirá adelante con el plan de venta de acciones por 3 mil millones de euros ($4 mil 100 millones) que está negociando con Francia y Dongfeng Motor Corp. en medio de las críticas de algunos inversores, entre los que se cuentan miembros de la familia controlante.
La junta de supervisión “expresa su total apoyo al proyecto presentado por la conducción y ha autorizado a continuar las conversaciones con el propósito de obtener la aprobación de la junta durante su reunión del 18 de febrero”, informó Peugeot, cuya sede central se encuentra en París. “La compañía no puede garantizar que el proyecto se completará con éxito”.
Peugeot, la segunda mayor automotriz de Europa, el mes pasado dijo que estaba en tratativas para vender participaciones a su socio chino Dongfeng y al Gobierno francés como primer paso de un aumento de capital de $4 mil 100 millones para financiar una reorganización.
El presidente de la junta, Thierry Peugeot, y su primo Robert Peugeot han tenido divergencias respecto de esta estrategia. Thierry prefiere vender todas las acciones nuevas en el mercado sin inversiones de Dongfeng o Francia, según personas con conocimiento de la situación.
Una asociación francesa de accionistas minoritarios, ADAM, por su parte, indicó en una carta dirigida a Thierry Peugeot la semana pasada que se puede considerar que Dongfeng, el Estado francés y la familia fundadora de la automotriz de París actúan juntos en su propuesta, lo que podría dar lugar a una oferta obligatoria de compra de los demás accionistas.
