La Junta de Supervisión y Administración Financiera de Puerto Rico dio al gobernador, Ricardo Roselló, hasta el 5 de abril para introducir nuevos cambios al plan de reestructuración con el que se intenta dar un impulso a la quebrada economía de la isla.
El organismo federal solicita más cambios al plan fiscal del gobernador, presentado la semana pasada.
La Junta ahora espera aprobar el plan el 20 de abril, en lugar del 30 de marzo, mientras la administración de la isla trabaja en las modificaciones sugeridas.
Esta sería la tercera ronda de revisiones al plan fiscal para incorporar los efectos del huracán María y mejorar una economía que se ha contraído en la última década.
María azotó a la isla hace seis meses, destruyendo su red eléctrica y arrasando con viviendas. El plan servirá de guía mientras Puerto Rico, la Junta, los acreedores y las aseguradoras de bonos negocian mediante un tribunal de quiebras la mejor forma de reducir las obligaciones financieras de la isla.
“Continuaremos trabajando de forma conjunta con el gobierno para lograr un buen plan, y no pararemos hasta crear un modelo transformador para la economía de la isla”, afirmó José Carrión, presidente de la Junta de Supervisión Fiscal, en un comunicado.
Junto al plan fiscal del estado asociado, la administración de la isla tiene hasta el 5 de abril para completar revisiones adicionales a programas similares para la Autoridad Eléctrica de Puerto Rico y la Autoridad de Acueductos y Alcantarillado de Puerto Rico.
El gobernador ha rechazado en el pasado algunos de los cambios sugeridos por la Junta, incluido el recorte de prestaciones de pensiones.
