El avance del nacionalismo, la tensión sobre la inmigración o la guerra comercial dominaron este año los debates de los encuentros económicos de Aix-en-Provence, sureste de Francia, en donde economistas y políticos pidieron ayer a la Unión Europea (UE) que se despierte y vaya adelante.
“Desde hace unos meses sopla un aire malo en el mundo” que puso en duda “la idea misma de que el multilateralismo es el vector natural para solucionar nuestros conflictos”, constataron en sus conclusiones los miembros del Círculo de economistas, un organismo que reúne a unos 30 economistas y universitarios franceses y que cada año organiza una conferencia en esta ciudad francesa a la que acuden personalidades del mundo entero.
Frente a este “movimiento incontrolable”, “solo las nuevas formas de diálogo, nuevos actores, como fue el caso de la COP21, permitirán salir de este engranaje peligroso”, agregan en esta declaración publicada al cierre de la conferencia de tres días.
En el centro de atención estaba la Unión Europea, llamada a poner fin a sus divisiones, en particular frente a la guerra comercial iniciada por el presidente estadounidense Donald Trump.
“El tema no es saber si habrá o no una guerra comercial. La guerra comercial ya empezó“, estimó el ministro de Economía francés, Bruno Le Maire, que llamó a los actores europeos a ser “lúcidos.”
“En esta globalización, los Estados europeos deben juntarse, porque lo que quieren nuestros socios o nuestros adversarios es dividirnos. Lo que quiere Estados Unidos es dividir a Francia de Alemania”, insistió.
Estados Unidos impuso el viernes aranceles a productos chinos por un valor estimado en $34,000 millones, a lo que Pekín replicó con una medida idéntica a productos importados por un monto equivalente.
