Desde pasta de dientes con sabor a zanahoria y mascarillas de carbón, hasta motocicletas y paneles solares, los visitantes a Corea del Norte aseguran que hay cada vez más productos locales en las tiendas y supermercados del aislado país asiático en reemplazo, en su mayoría, de las importaciones chinas.
Mientras el Gobierno estadounidense analiza sanciones económicas más duras para presionar a Piongyang para que desmantele su programa armamentístico, Corea del Norte está buscando una doble estrategia de desarrollo, tanto a nivel militar como económico.
La mayoría de los productos de consumo que hay en Corea del Norte todavía provienen de China, pero bajo el liderazgo de Kim Jong-un se ha intentado en el país vender más bienes de fabricación nacional para evitar cualquier salida de divisas y reforzar la ideología nacional juche, o autosuficiencia, de acuerdo con empresarios que han visitado recientemente el país.
No hay información disponible para mostrar cuánto se está produciendo en el país, y los datos de exportación de naciones como China y Malasia, que venden bienes de consumo a Corea del Norte, posiblemente no son un reflejo exacto.
El Ministerio de Comercio de China se negó a hacer comentarios cuando se le preguntó si las exportaciones del país a Corea del Norte estaban disminuyendo debido al aumento de los productos locales.
Corea del Norte es uno de los países más insulares del mundo y las visitas de extranjeros están altamente reguladas.
Un equipo de Reuters que estuvo en la capital Piongyang el mes pasado fue autorizado a ir a una tienda de comestibles acompañado por representantes del gobierno, donde los estantes estaban llenos de productos locales como bebidas, galletas y otros alimentos básicos.
Otros visitantes han visto a la venta en la ciudad artículos locales enlatados como café, licor, pasta de dientes, cosméticos, jabón o bicicletas.
A medida que se abren nuevas fábricas, la marca, el envasado y los ingredientes de nuestros productos alimenticios han mejorado, dijo Rhee Kyong-sook, un vendedor de una tienda, de 33 años. Los visitantes dicen que los bienes de consumo locales se están volviendo cada vez más sofisticados y que se pueden encontrar códigos de barras QR en una amplia gama de productos.