Los precios del petróleo finalmente empezaron a mostrar el mes pasado que los esfuerzos de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) para eliminar un exceso de oferta mundial estaban funcionando. Ahora ya no lo muestran.
A comienzos de agosto, el descuento sobre los suministros inmediatos de crudo Brent pasó a ser una prima, señal de que los recortes de producción de la OPEP y sus aliados estaban reduciendo las abultadas existencias mundiales de petróleo.
Para el 30 de agosto, esa prima se había desvanecido en tanto aflojaba la demanda estacional y las reservas volvían a crecer.
“El aumento estacional estival de la demanda de petróleo le dio un respiro a la OPEP”, dijo Harry Tchilinguirian, director de estrategia de mercados de materias primas de BNP Paribas, S.A. “Al terminar la temporada estival de viajes en auto, se pierde el apoyo de una demanda estacional más alta cuando todavía hay un exceso de oferta. Los diferenciales por lo tanto se van a debilitar”.
Los analistas del mercado petrolero habían dicho que la OPEP tendría una prueba de éxito cuando los precios de corto plazo pasaran de un descuento, conocido como contango, a una prima, llamada backwardation.
La estructura refleja que la demanda supera la oferta y hace que el mercado se ajuste más al impulsar a las compañías a agotar sus existencias en lugar de acumular más.
A nueve meses de iniciadas las reducciones de producción de la OPEP y socios como Rusia, el precio del barril de crudo Brent sigue firme cerca de $52, demasiado bajo para que la mayoría de los miembros de la OPEP cubran sus necesidades internas de gasto.
Los futuros fluctuaron la semana pasada debido a que Harvey, una tormenta tropical, anuló alrededor de la quinta parte de la capacidad de refinación estadounidense.
