La reforma tributaria del presidente Donald Trump ganaba apoyos luego de que el senador republicano Rand Paul dijo que estaba comprometido con fuertes recortes de impuestos, pero el partido de gobierno aún está lejos de consensuar una posición sobre el principal punto de su agenda política doméstica.
La propuesta de Trump para revisar el código impositivo de Estados Unidos superó un importante obstáculo el jueves, después de que el Senado aprobó una medida presupuestaria que permitirá a los republicanos buscar un paquete de reducción de impuestos sin necesidad de apoyo demócrata.
Pero los republicanos, que controlan tanto el Senado como la Cámara de Representantes, aún tienen que presentar un proyecto de ley común para poder cambiar el código impositivo antes de un plazo autoimpuesto de fin de año. Los legisladores del partido tienen muchas diferencias sobre qué gastos recortar y cómo pagar por ellos. Los republicanos están bajo una intensa presión para sacar adelante la reforma tributaria tras fracasar en su intento de acabar con Obamacare, la ley de salud que promovió el expresidente demócrata Barack Obama.
Probablemente los demócratas rechacen el plan fiscal del Gobierno de Trump, que promete recortes de impuestos a empresas y personas de 6 millones de millones de dólares, pero que elevará el déficit fiscal en la próxima década en 1.5 millones de millones de dólares.
El presupuesto aprobado en el Senado tiene ahora que conciliarse con una versión muy diferente que salió de la Cámara de Representantes estadounidense, en un proceso que los legisladores han dicho que podría llevar hasta dos semanas.
