La planta de generación térmica con gas natural más grande del país tiene el camino libre para continuar con sus planes de invertir cerca de $900 millones.
La Corte Suprema de Justicia emitió un fallo a favor del promotor del proyecto, Panama NG Power, con lo cual quedan sin efecto varias decisiones tomadas por la Autoridad Nacional de los Servicios Públicos (ASEP), que había negado la posibilidad de ampliar un plazo de 150 a 270 días para que la empresa presentara la sustentación económica de la obra.
En vez de extender el período, el año pasado la ASEP dispuso reducirlo a 90 días, por lo que NG Power tenía menos holgura para avanzar con el llamado cierre financiero.
La compañía no aceptó tal disposición, por lo que solicitó una aclaración, pero la ASEP, liderada por Roberto Meana, emitió una nota en lugar de dictar una resolución para referirse al tema. NG Power acudió a la Corte, que determinó una violación del debido proceso administrado.
Así las cosas, NG Power tiene nuevamente 150 días para demostrar que cuenta con la fortaleza financiera para seguir adelante con el proyecto. Dicho período empezará a regir desde que se firme la sentencia y se le notifique la medida a la ASEP, que hasta el día de ayer aducía desconocer el fallo y, por tanto, no haría declaraciones al respecto.
Como efecto colateral, queda sin efecto la cancelación de la licencia de NG Power. Para la ASEP, la empresa no cumplió con la presentación en tiempo oportuno (13 de octubre de 2017) del cierre financiero que le permitiría obtener los recursos para la construcción y posterior operación de la central térmica.
NG Power asegura que el cierre financiero está en sus manos y cuenta con el financiamiento de la compañía Shanghai Electric.
“Haremos lo que se requiera para arrancar la obra”, dijo Mayor Alfredo Alemán, uno de los socios y caras visibles del proyecto.
NG Power asegura que su entrada al mercado generará un ahorro de $50 millones en la tarifa del mercado ocasional, lo que generaría energía más barata para el consumidor.
