Entre el 16 y el 21 de junio se celebrará en Orlando, Estados Unidos, la reunión del Grupo de Acción Financiera (GAFI) en la que se definirá si Panamá ingresa en la lista gris que identifica a los territorios con deficiencias en la lucha contra el blanqueo de capitales y el financiamiento del terrorismo.
Durante esa semana habrá reuniones de comisiones, una de ellas, la que trata el tema de países referidos con deficiencias, entre los que se encuentra Panamá.
Entre el miércoles 19 y el viernes 21 se celebrará la plenaria y se espera que el jueves 20 se debata el estatus de Panamá.
En el análisis se valorará el cumplimiento de las 40 recomendaciones técnicas y las 11 de efectividad.
Efecto de estar en la lista gris del GAFI
El asesor financiero Julio Aguirre señaló que para este momento Gafilat, el brazo latinoamericano del GAFI, debe tener un informe que se desprende de las últimas reuniones que han mantenido con las autoridades panameñas.
El pasado mes de abril, una delegación de autoridades locales se citó durante siete horas con el equipo evaluador del GAFI en Miami, Estados Unidos.
En el encuentro estuvieron representados, entre otros, el Ministerio de Economía y Finanzas, la Superintendencia de Bancos de Panamá y la Intendencia de Supervisión y Regulación de Sujetos No Financieros.
La ministra de Economía y Finanzas, Eyda Varela de Chinchilla, dijo tras la reunión que, aunque no se recibió retroalimentación formal, “las sensaciones” fueron positivas.
Panamá presentó en ese momento la ley que penaliza la defraudación fiscal, una petición hecha anteriormente por el GAFI.
Aguirre explicó que en la plenaria de la próxima semana tendrá peso la efectividad demostrada y lamentó que la norma se aprobase entrado 2019, cuando se esperaba para antes de que concluyera 2018. “Quedamos al al criterio que pudiese adoptarse en la reunión, porque los tiempos para demostrar efectividad han sido muy cortos”, manifestó.
Rolando de León, gerente general del Banco Nacional de Panamá, dijo que si eventualmente Panamá es incluido en la lista, no será por incumplimientos del sector bancario, sino por las deficiencias detectadas en actividades no financieras. Aunque reconoció que hay cierto pesimismo ante la decisión que se conocerá la próxima semana, dijo que de ser incluido, el país está en disposición de salir más rápido que en su paso anterior por la lista gris del GAFI, entre 2014 y 2016.
