Menos de 10 de los aproximadamente 40 bancos que tienen negocios en la Unión Europea (UE) fuera de Londres han pedido hasta ahora una licencia para continuar con sus actividades en el bloque después de la salida de Reino Unido, dijeron fuentes regulatorias a Reuters.
En los últimos dos meses ha aumentado el número de bancos que dice que planea establecer sucursales nuevas en la UE después del brexit, y la mayoría de los principales bancos estadounidenses, británicos y japoneses aseguran que establecerán unidades en Fráncfort o Dublín. Sin embargo, fuentes regulatorias dicen que por el momento han visto pocas solicitudes formales de licencias.
Aunque Reino Unido no saldrá de la UE hasta marzo de 2019, ejecutivos bancarios han dicho que el tiempo se acaba: se podría tardar hasta 18 meses o más en establecer una nueva sucursal, dada la necesidad de reubicar a los empleados, obtener los requisitos tecnológicos y cambiar los acuerdos contractuales con los clientes de la UE.
Los grandes bancos han advertido de que un brexit “difícil” podría acarrear inestabilidad financiera si de repente fueran a perder acceso a los mercados de la UE.
El viernes, un grupo sectorial bancario europeo dijo que los bancos centrales necesitarán estar listos para inyectar efectivo en los mercados financieros para ayudar a mantener su estabilidad. La solicitud de una licencia bancaria a un regulador nacional de un Estado miembro de la UE y al BCE puede tardar entre 6 y 12 meses, y posiblemente más, si muchos bancos lo solicitan al mismo tiempo.
Tres fuentes en diferentes supervisores bancarios de la UE dijeron a Reuters que la cifra total de bancos que hasta ahora habían presentado solicitudes era aún de un solo dígito. El BCE declinó hacer comentarios sobre la cantidad de solicitudes realizadas, pero previamente había expresado su preocupación por que los bancos se estuvieran quedando atrás en los preparativos.
