Algunos bancos europeos temen que sus ratios de capital se vean presionados a medida que el principal supervisor de la región adopta una visión más conservadora de sus modelos de riesgo.
El mes pasado, el Banco Central Europeo (BCE) elevó las ponderaciones de riesgo que determinan el capital del grupo de servicios financieros más grande de Finlandia tras detectar defectos en sus modelos.
Entidades de préstamo como el Banco de Irlanda comenzaron a tomar medidas similares por su cuenta antes que el BCE comience a visitar 68 bancos en 15 países el mes que viene para evaluar sus modelos internos.
Los modelos de riesgo diseñados por los bancos están en el epicentro de las inquietudes de inversores y reguladores, que temen que las entidades crediticias estén priorizando la rentabilidad en el corto plazo a una evaluación adecuada de los riesgos. El BCE pone en marcha su evaluación en tanto lucen inciertas las posibilidades de éxito de un acuerdo entre los entes reguladores globales para impedir que los bancos manipulen el sistema.
“Mantenemos una cautela extrema respecto a su resultado”, dijo Jeremy Masding, máximo responsable de Permanent TSB Group Holdings Plc, sobre la evaluación del BCE, en una llamada en conferencia con analistas el 8 de marzo.
La inspección del BCE, que durará hasta 2019, abarcará todos los modelos internos de riesgo crediticio para mercados y contrapartes y no menos del 60%, unos 7 millones de millones de dólares, en exposición a riesgo crediticio medida según calificaciones internas.
Si bien la evaluación se enmarca en la meta del BCE de armonizar las prácticas de supervisión en la eurozona, el banco central afirma que se permite que los modelos difieran y se pone el acento en reducir la variabilidad injustificada.
Esto ya hizo efecto. En diciembre, Banco de Irlanda revisó su cálculo de riesgos para hipotecas irlandesas que no están en default y bajó unos 65 puntos básicos su razón de capital accionario común Tier 1, una medición fundamental de la fortaleza financiera.
Otros bancos minimizaron el efecto potencial de la evaluación del BCE. El 6 de marzo, el Deutsche Bank AG afirmó que no anticipa un impacto sustancial.
Con todo, tal vez los inversores no lleguen a ver el panorama completo. Además de las medidas ya tomadas por los bancos, las empresas no necesariamente divulgarán datos lo suficientemente granulares para mostrar aumentos en los activos con ponderación de riesgo específicamente debido a la evaluación.
Por su parte, los miembros del Comité de Supervisión Bancaria de Basilea luchan por cerrar un acuerdo que impida que los bancos utilicen sus modelos de riesgo para disminuir sus requisitos de capital.
Estados Unidos presiona para implantar el llamado piso, un límite a cuánto pueden bajar las estimativas de riesgo en relación con las fórmulas estándar fijadas por los entes reguladores.
