El índice de precios subyacentes al consumidor de Japón subió levemente en septiembre, pero se mantuvo a medio camino de la meta de 2% del banco central, subrayando los desafíos para alcanzar el objetivo en medio de una escalada de las fricciones económicas que ensombrece el panorama económico.
Si bien la tasa de incremento fue la mayor en siete meses, los avances se debieron principalmente a los precios más altos del petróleo, mientras que la mayoría de los otros artículos registraron alzas moderadas, según datos del gobierno.
“No estamos viendo un aumento de las presiones inflacionarias. El gasto privado debe aumentar más para que la inflación subyacente al consumidor se acelere más allá de 1%”, dijo Takeshi Minami, economista jefe de Norinchukin Research Institute.
“La inflación probablemente se estancará en torno a los niveles actuales por algún tiempo”, agregó.
El Índice de Precios al Consumidor (IPC) subyacente nacional, que elimina el efecto de los costos volátiles de los alimentos frescos, subió 1.0% interanual en septiembre, levemente por sobre el 0.9% de agosto.
La medición del IPC que excluye los efectos de los costos de los alimentos frescos y de la energía, se mantuvo estable en 0.4% en septiembre en comparación con el mes anterior.
