Varios factores influyeron en el resultado negativo que tuvo el Canal de Panamá en la cantidad de carga transitada al terminar el año fiscal 2016, que cubrió del 1 de octubre de 2015 al pasado 30 de septiembre.
Durante este periodo transitaron 330.7 millones de toneladas CP-SUAB (medida de volumen del Sistema Universal de Arqueo de Buques del Canal de Panamá). Comparado con las 340.8 millones de toneladas CP-SUAB de 2015, hubo una reducción de más de 10 millones de toneladas.
Además de la baja en la carga, las cifras preliminares también indican que hubo unos 760 tránsitos menos, mientras que los ingresos por peajes se redujeron en $61 millones, si se compara con el año fiscal 2015.
Uno de los elementos que más impactó fue el bajo precio del petróleo, que volvió más competitiva la ruta por el cabo de Buena Esperanza para que los buques usaran esa vía y evitaran el paso por el Canal de Panamá.
La restricción de calado impuesta para el tránsito de buques por los bajos niveles de los lagos que resultaron por el fenómeno de El Niño, igualmente influyó, además de la entrega tardía del tercer juego de esclusas. Se había proyectado que este proyecto comenzara operaciones en abril y no fue hasta junio que el contratista Grupo Unidos por el Canal entregó la obra.
A esto se añadió el bajo crecimiento económico en Estados Unidos, Europa, Asia y Latinoamérica.
2015 fue uno de los mejores años en los resultados de tránsito de carga e ingresos, ayudado por el desvío de carga de la costa oeste de Estados Unidos al Canal de Panamá debido a la huelga de trabajadores de los puertos de ese sector. Igualmente, el año pasado hubo mucho transporte de granos que procedía de Estados Unidos y que contribuyó a tener más ingresos.
“Este año los graneleros fueron los que más impactaron negativamente. Hay granos saliendo de Brasil y Argentina que están compitiendo con el que viene de Luisiana, Estados Unidos, y que es el que pasa por el Canal de Panamá”, explicó el administrador Jorge Luis Quijano.
El Canal de Suez también ha sido muy agresivo en el cobro de peajes, al dar un descuento de hasta 65% para los buques que salen de la costa este de Estados Unidos y van en dirección a Asia, añadió.
Sin embargo, los principales clientes del Canal han continuado utilizando la ruta del Canal de Panamá y es por ello que es importante que se construya la terminal de contenedores de Corozal, recalcó Quijano.
Este puerto haría más competitivo al país, porque le añade el valor para competir con esas otras rutas.
La nueva terminal también incentiva el mercado de buques portacontenedores, que por ahora es el que le genera más ingresos al Canal de Panamá.
“Hoy día casi el 50% de los ingresos de la ACP provienen de los portacontenedores y la idea es que con el nuevo puerto, estos buques paren aquí”, agregó Quijano.
Los portacontenedores se mantuvieron en el año fiscal 2016 como el segmento con mayor impacto en la vía interoceánica, al aportar 119.6 millones de toneladas y $944 millones de ingresos por peajes, incluyendo 13.4 millones de toneladas y $91.4 millones de ingreso por peajes provenientes del Canal ampliado.
Otros factores como la quiebra de la naviera surcoreana Hanjin Shipping también impactaron el Canal de Panamá.
Quijano reconoce que hubo un impacto por esta quiebra y todavía hay que esperar que se den algunos ajustes en la alianza de empresas. Había dos buques de Hanjin que estaban en el lado atlántico pero lograron conseguir los fondos para transitar por el Canal de Panamá. “Sí tiene unos impactos inmediatos, pero cuando esos contenedores se repartan entre otras navieras, eso debe balancear el sistema”, dijo.
El Canal le apuesta a las nuevas esclusas, que han atraído nuevos clientes y que en poco más de tres meses han recibido el tránsito de 250 buques neopanamax.
