La actividad fabril en Europa puede servir de ejemplo de las dificultades a las que se enfrenta la economía de la zona euro.
Si bien un Índice de Gerentes de Compras apunta a un crecimiento económico de base amplia, las presiones sobre los precios mostraron nuevos indicios de relajación en julio: un indicador de los costes de insumos cayó a un mínimo de 9 meses, mientras que los cargos aumentaron al ritmo más débil desde comienzos de año, según IHS Markit.
La evolución de los precios en la región de 19 países se contrapone a la fuerte recuperación y a la capacidad cada vez más reducida. Asimismo, la apreciación del euro podría socavar el avance de la inflación hacia el objetivo del Banco Central Europeo. Los responsables de política se están preparando para un debate sobre cuánto estímulo será necesario en el futuro, aprovechando el impulso económico para reforzar los salarios.
“Mientras que las presiones a los precios bajaron en julio, las presiones inflacionistas podrían volver a aumentar si la demanda continúa superando la oferta”, dijo Chris Williamson, economista jefe de negocios de IHS Markit. “Las fábricas de la zona euro estaban en plena actividad”.
Un PMI de fabricación cayó a 56.6 en julio desde un máximo de seis años de 57.4 el mes anterior, dijo la empresa con sede en Londres en un comunicado.
La “lectura pujante y alentadora” contrasta con una estimación del 24 de julio de 56.8 y apunta a un crecimiento anual de la producción de alrededor del 4%, según el informe.
Las encuestas nacionales indican una expansión económica en toda la región, en la que Austria, los Países Bajos y Alemania han obtenido los mejores resultados.
La fabricación francesa se aceleró a una de las tasas más rápidas en seis años y la creación de empleo subió a un máximo en casi 17 años.
