Los precios al consumidor en Estados Unidos aumentaron 2.4% en marzo comparado con el mismo mes del año anterior, la cifra más alta en 12 meses.
El Departamento del Trabajo informó ayer que de mes a mes, el índice de precios al consumidor descendió en 0.1% en marzo, pero el aumento anual apunta a que las presiones inflacionarias podrían estar asomándose.
Excluyendo las más volátiles categorías de alimentos y energéticos, los precios básicos aumentaron 0.2% en marzo y 2.1% comparados con el mismo mes del año pasado. Es el alza más pronunciada desde febrero de 2017.
El alza se debe, en parte, al impacto de los cambios en los servicios de telefonía celular, que bajaron marcadamente en marzo del año pasado cuando varias empresas empezaron a ofrecer planes de datos ilimitados.
Esa disminución ha incrementado los precios de año en año y las empresas han visto mayores ganancias.
Aun así, los economistas señalan hacia otros indicios de presiones inflacionarias, como los hoteles que aumentaron 2.3% o los alquileres de viviendas que subieron 0.3%. Los servicios de hospitales tuvieron un alza de 4.9%.
“La inflación está asomándose, pero no es una amenaza inminente”, estimó Sal Guatieri, economista de BMO Capital Markets. Los precios bajaron en otros renglones, como los de ropa, vehículos usados y gasolina.
La gasolina descendió 4.9%, su baja más pronunciada desde mayo.