La inflación de Estados Unidos se desaceleró considerablemente al ubicarse en 0.1% en noviembre, pese al incremento de los salarios y el gasto de los consumidores, según el índice de referencia publicado ayer por el departamento de Comercio.
El índice de precios del gasto del consumidor (PCE) mostró un alza del 1.8% interanual, por debajo del objetivo del 2% de la Reserva Federal (Fed por sus siglas en inglés), que el miércoles subió las tasas de interés.
La ralentización en noviembre se debió mayormente a una caída en los precios de la energía, pero aún excluyendo las categorías volátiles del combustible y los alimentos, el índice se frenó a un ritmo de 1.9% en noviembre de 2018, contra igual mes del año anterior.
El índice tuvo un pico de 2.4% en julio, pero cayó a 2% en octubre, y continuó su declive.
La Fed elevó la tasa de referencia el miércoles por cuarta vez en el año, en un intento por anticiparse a un incremento de inflación en Estados Unidos, por el recalentamiento económico, que aún no ha tenido lugar.
Los ingresos individuales crecieron 0.2% el mes pasado, en comparación con octubre, por un alza en igual medida de los salarios, indica el informe. La marca resultó inferior a lo pronosticado por analistas.
El gasto tuvo un mayor incremento del 0.4% en el mes, aunque también por debajo de lo esperado.
Los desembolsos en noviembre fueron 2.8% más altos que en noviembre de 2017.
