La economía de México creció menos de lo esperado en el tercer trimestre ya que la preocupación por las políticas de la nueva administración contrarrestó un repunte en la actividad de servicios.
El producto interno bruto se expandió un 0.8% frente al trimestre anterior en términos desestacionalizados, lo que se compara con una estimación preliminar de 0.9% y una contracción del 0.1% en el se gundo trimestre.
El PIB no ajustado estacionalmente aumentó un 2.5% frente al mismo período del año anterior, según un informe final publicado el viernes en el sitio web del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).
“Seguimos anticipando que la economía se debilitará a finales de 2018 y principios de 2019, en gran medida en función del cambio de gobierno y los desafíos habituales que a menudo implica”, señaló en una entrevista Alonso Cervera, director gerente de investigación de mercados emergentes de Credit Suisse.
Los inversionistas siguen preocupados por las políticas económicas de Andrés Manuel López Obrador. El presidente electo conmocionó a los inversionistas al cancelar un proyecto aeroportuario de $13 mil millones respaldado por algunos de los empresarios más ricos de la nación.
Desde inicios de 2018, la economía mexicana lidió con la incertidumbre por la renegociación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (Tlcan), que concluyó con un acuerdo en principio entre los tres países socios a finales de septiembre, que está previsto firmarse el 30 de noviembre en Buenos Aires.
Las elecciones presidenciales que ganó el izquierdista Andrés Manuel López Obrador en julio también ayudaron a incrementar la certidumbre política y social en el trimestre.
