El Gobierno brasileño prepara un plan de retiro voluntario para funcionarios federales que apunta a reducir su nómina y ahorrar alrededor de unos $318 millones al año, dijo el Ministerio de Planificación.
También ofrecerá a los empleados públicos una jornada laboral más corta en el más reciente esfuerzo para recortar los costos de las nóminas y reducir un enorme déficit presupuestario que le costó a Brasil su calificación crediticia de grado de inversión.
El ministerio aseguró en un comunicado que el plan sería anunciado esta semana.
Las estimaciones de ingresos y gastos del Gobierno publicados la semana pasada muestran pagos por nóminas para este año de $90 mil millones. Eso marca el segundo mayor desembolso después de la seguridad social, que totaliza un estimado de $176 mil 630 millones.
Una recesión de dos años ha reducido los ingresos fiscales y ha obligado al Gobierno a congelar gastos mientras busca cumplir con una meta de déficit presupuestario para este año de $43 mil 860 millones.
