El presidente francés, Emmanuel Macron, inició ayer su segunda visita a China, de marcado carácter económico, abogando por la unidad de los europeos para hacer frente a los desafíos que plantea el gigante comercial.
Poco después de llegar a Shanghai, Macron habló antes empresarios franceses y alemanes que participarán en una Feria de importaciones en la que Francia es este año invitada de honor.
Defensa conjunta
“En un contexto internacional cada vez más exigente” una “cooperación europea” más profunda es necesaria para hacer frente con eficacia a los gigantes económicos de China y Estados Unidos, dijo el mandatario.
Macron visitará la Feria hoy por la mañana en compañía de su homólogo chino, Xi Jinping, que ofreció anoche una cena de gala a los invitados al evento.
El presidente francés ya visitó China en enero de 2018, en un viaje de carácter predominantemente diplomático. Esta vez, la dimensión será económica y se espera que se firmen unos 40 acuerdos entre empresas de ambos países.
Por su lado, el presidente Xi busca reforzar sus contactos con los europeos en momentos en que la economía de su país se ralentiza, en un contexto de guerra comercial con Estados Unidos.
Pese a que la presidencia francesa indicó que Macron trataría “sin tabúes” una serie de temas sensibles, Pekín lanzó una advertencia clara.
“Hong Kong [excolonia británica escenario de disturbios desde junio] y Xinjiang [región china de mayoría musulmana donde Pekín ejerce una represión según defensores de derechos humanos] son asuntos internos de China” que no están en el “orden del día diplomático”, adelantó el ministerio chino de Exteriores.
