El presidente ejecutivo de Deutsche Bank, John Cryan, instó ayer al Banco Central Europeo (BCE) a cambiar el curso de su política monetaria de inyección de dinero y advirtió de que percibe la formación de burbujas en los mercados bursátiles, de bonos e inmobiliario.
“La era del dinero barato en Europa debería llegar a su fin pese a la fortaleza del euro”, dijo Cryan en un encuentro de jefes de bancos en Fráncfort, un día antes de que los gobernadores del BCE se reúnan para discutir su política monetaria.
Las bajas tasas de interés, la impresión de dinero y una multa que penaliza el almacenamiento de efectivo han sido las principales medidas del BCE en un intento de revitalizar la economía de la eurozona de 19 países tras la crisis financiera de 2008-2009.
Pero esta política monetaria, bajo la cual el BCE ha inyectado más de $2 millones de millones hasta el momento, ha provocado divisiones políticas, atrayendo fuertes críticas en Alemania, conocida por su espíritu ahorrador.
Las medidas también han supuesto un costo importante para los bancos, todavía frágiles, al convertir a los depósitos en un riesgo que muchos preferirían evitar para no tener que pagar multas por almacenaje al banco central.