En 2022 debe entrar en operación comercial la cuarta línea de transmisión eléctrica, según el cronograma para este proyecto preparado por la estatal Empresa de Transmisión Eléctrica, S.A. (Etesa).
La cuarta línea de transmisión se construirá en un periodo de aproximadamente cuatro años a lo largo de la costa atlántica desde Chiriquí Grande, en la provincia de Bocas del Toro, hasta Panamá.
Con su construcción se completará un círculo de transmisión eléctrica en el país, que según Etesa brindará mayor redundancia para disminuir el efecto de los apagones que se registren.
Como primer paso para el proceso de licitación, el Gabinete autorizó el pasado martes a la administración de Etesa, iniciar la precalificación de los consorcios que cumplan con los criterios definidos para desarrollar este proyecto.
La cuarta línea tendrá una extensión de 317 kilómetros, con una inversión estimada de $500 millones. Se prevé adjudicar la obra este mismo año, para que la construcción comience en 2019 y esté en operación en cuatro años.
Tendrá una capacidad de mil 280 megavatios, suficiente para transportar la energía que produce el parque hidroeléctrico instalado en la provincia de Chiriquí.
Las líneas 1, 2 y 3, que están en operación actualmente, no tienen suficiente capacitad para transportar la generación de las plantas que están en el área occidental.
Financiamiento
Etesa informó que la inversión en el proyecto de la cuarta línea saldrá de la tarifa que pagan todos los consumidores del servicio de energía eléctrica.
El consorcio que se adjudique la licitación debe encargarse del diseño, construcción, financiamiento y operación por 20 o 30 años, explicó el gerente de Etesa, Gilberto Ferrari. El funcionario dijo que se aplicará el modelo de construcción-operación y traspaso (BOT), pero aclaró que no se trata de un “llave en mano”.
Etesa comenzará a pagar mensualmente un monto aún no definido al consorcio cuando se inicie la operación comercial.
“Lo que se hace es evitar la necesidad de hacer una emisión para esta línea y Etesa solo va a tener que realizar los pagos cuando ya esté terminado el proyecto”, afirmó Ferrari.
Hay un calendario que incluye subir a Panamá Compra el pliego el 28 de mayo, una reunión aclaratoria el 13 de junio y el 12 de julio los consorcios deben entregar la documentación para la precalificación. Hasta la fecha han mostrado interés unos nueve consorcios, de China, Europa y América.
Entre los cinco criterios para la precalificación se pide que los consorcios hayan construido una cantidad de kilómetros de líneas de muy alta tensión, otra cantidad de kilómetros de línea en operación, un número de proyectos realizados, presencia en varios países y un requerimiento financiero.
‘Construcción-operación y traspaso’ y ‘llave en mano’
El modelo de construcción-operación y traspaso (BOT, por sus siglas en inglés) implica que Etesa comienza a pagar en el momento que la cuarta línea se declara operativa comercialmente. Pagará mensualmente un monto hasta que complete el total de la inversión y el operador traspase la línea a Etesa.
Este modelo es similar a los contratos llave en mano, pero guarda algunas diferencias. En los contratos llave en mano se establece un cronograma de pago durante el desarrollo de la obra y según porcentajes de avance. En ambos casos el contratista se obliga a realizar diferentes prestaciones que deben incluir, por regla general, estudios, diseños y ejecución de una obra a cambio de un precio determinado por la entidad licitante.

