China está considerando asignar al banco central del país un papel clave en la coordinación de la supervisión financiera, con el fin de concentrar los esfuerzos para la contención de riesgos del sector, según personas familiarizadas con las discusiones.
La medida, que se debatirá durante la quinta Conferencia Nacional de Trabajo Financiero, la cual comienza el 14 de julio, creará una nueva oficina para coordinar los tres principales órganos reguladores del país dentro del Banco Popular de China y será dirigida por el gobernador de la institución, un cargo ocupado actualmente por Zhou Xiaochuan, según las fuentes, que pidieron no ser nombradas porque el asunto no es público.
El Partido Comunista de China, el grupo gobernante, se está centrando en hacer frente a las amenazas a la estabilidad que plantean el rápido crecimiento crediticio, un sector bancario paralelo dinámico y un mercado inmobiliario sobrecalentado.
Si bien la medida no llegaría a crear el tan debatido “superregulador”, agrupar las tres agencias encargadas de supervisar los bancos, los mercados bursátiles y las compañías de seguros es una prioridad clave para el presidente Xi Jinping.
Bajo el liderazgo del banco central chino, a los directores de las tres reguladoras podrían unirse en la nueva oficina de coordinación cargos del Ministerio de Finanzas y la Comisión Nacional de Desarrollo y Reforma, la principal agencia de planificación económica de China.
