El Banco Central de pronosticó un crecimiento de la economía chilena entre 2.5% y 3.5% en 2018, mientras que la inflación seguiría en la parte baja del rango de tolerancia, lo que dejaría espacio para continuar con el actual impulso monetario, a menos que la convergencia de precios sea afectada.
El producto interno bruto (PIB) estimado para el mayor productor mundial de cobre es idéntico a un anterior cálculo y se ubicaría muy por encima del 1.4% al que se expandiría la economía en 2017, su nivel más bajo desde la contracción del 1.0% anotada en 2009, dijo un informe del organismo autónomo.
En una presentación ante el Senado, el presidente del Banco Central, Mario Marcel, admitió que la convergencia de la inflación hacia un 3.0% podría ser algo más lenta, en medio de un ritmo de expansión de la actividad que irá aumentando paulatinamente y un mejor desempeño de la minería ante una baja base de comparación.
“Estas proyecciones para el próximo año se apoyan en un escenario externo favorable, el fin del ajuste de la inversión minera y habitacional, la ausencia de desbalances macroeconómicos relevantes y una política monetaria claramente expansiva”, dijo el informe de política monetaria (IPoM).
Ante un crecimiento acotado, la inflación se mantendría en torno al límite inferior del rango de tolerancia de la entidad (2.0% a 4.0% ) por varios meses. Así cerraría en 2.1% este año y llegaría a un 2.9% en 2018.
