En sus huertas al pie de las montaña del estado de Michoacán, productores de aguacate creen que la amenaza de Donald Trump de acabar con el libre comercio entre Estados Unidos y México sólo volverá más caro el aperitivo favorito de los espectadores del Super Bowl, pero no afectará sus exportaciones.
Durante la final del fútbol americano, los productores calculan que se consumirán unas 35 mil toneladas de aguacate y un total de 100 mil en los días previos al evento, el equivalente a un 12% de sus ventas a Estados Unidos del año pasado.
Ocho de cada 10 aguacates que se venden en Estados Unidos son mexicanos, lo que genera confianza en que no hay vuelta atrás y que el arancel de 20% con el que amenaza Trump a los productos mexicanos, no afectará los envíos del principal ingrediente del guacamole.
“Si Michoacán decidiera por cualquier cosa (...) no exportar, no habría otro lugar en el mundo donde se pudiera surtir esa cantidad de aguacate”, dijo Adrián Iturbide, empresario, que exporta entre 80% y 90% de su producción.
