La siembra está desprotegida. Solo el 4% de los 300 mil productores tiene asegurados sus cultivos, mientras aumentan las pérdidas en las cosechas por el cambio climático.
Durante el año agrícola 2015-2016 se registraron más de 22 mil hectáreas arruinadas a causa del fenómeno atmosférico de El Niño. Los cultivos de maíz y arroz son los más afectados. Tan solo en la provincia de Los Santos se registraron 12 mil hectáreas dañadas, según estadísticas del Instituto de Seguro Agropecuario (ISA).
El Niño provoca sequías en la zona del Pacífico y un exceso de lluvias en la vertiente del Caribe. Ataca al calentarse las aguas del océano Pacífico tropical, y con su presencia se afectan cultivos agrícolas, la ganadería y la pesca. Además, aumenta las probabilidades de incendios forestales.
De antemano los productores saben que pueden ser víctimas de fenómenos atmosféricos o de los cambios repentinos del clima, pero aun así muchos optan por no contratar el seguro que emite el ISA como organismo estatal. Los agricultores no observan los beneficios de una póliza. Advierten que en caso de algún siniestro, el desembolso de la indemnización es tardío.
“Sin este dinero, al productor le es muy difícil reinvertir en la actividad agrícola, es por ello que cada vez son más las hectáreas que se dejan de sembrar”, manifestó Francisco Antúnez, miembro de la Gremial de Agroexportadores no Tradicionales (Gantrap).
Estadísticas del ISA revelan que la venta de pólizas cayó 5.3% durante la vigencia 2016, en comparación con 2015.
“La mayoría de los productores no confía en que el seguro agrícola les represente una cobertura en caso de riesgo para su actividad”, destaca Antúnez.
Otro factor que influye en la baja venta de pólizas es que el seguro del ISA solo aplica para aquellos productores que adquieran un financiamiento con la banca estatal, comenta el representante de la Gantrap.
“Cuando se registran pérdidas, el seguro te paga, con suerte, dos años después. El desembolso se hace sin intereses sobre el valor de la indemnización, mientras que el productor sí debe cancelar al banco los intereses por la mora. De allí que solo el 4% de los productores tenga asegurados sus cultivos”, comenta Antúnez.
Irvin Santos, gerente del ISA, reveló que durante su gestión se ha pagado a mil 400 productores más de 10 millones de dólares en morosidad que mantenía la entidad desde 2004.
Según el funcionario, se trabaja para reducir el pago de indemnización a un máximo de 45 días después de realizadas las inspecciones de los daños.
“Esta institución tenía 20 años de atraso”, ahora lo que se busca es que esté a la par del desarrollo del productor, asegura el funcionario.
Se incluyeron 33 nuevos cultivos a la lista de pólizas agrícolas y se prevé que en 2017 la venta del seguro se incremente 15%, aseguró Santos.
El cultivo de mango, papaya, guanábana, jengibre, granadilla, pimienta y mamey son algunos de los nuevos productos que cuentan con una cobertura.
Agosto, septiembre y octubre son los meses en los que se venden más pólizas, según el ISA, por lo que en la segunda mitad del año se esperaría un alza en la contratación de pólizas a propósito de la inclusión de nuevas siembras.
A la espera de que los números repunten, el sector agropecuario ha sido testigo de tiempos difíciles.
En los últimos tres años las estaciones secas han sido más prolongadas en la vertiente del Pacífico, con mayor intensidad en la zona del arco seco (Panamá, Coclé, Herrera y Los Santos).
En 2016, se pagaron 9.4 millones en pérdidas agrícolas a causa del fenómeno atmosférico de El Niño.
Únicamente en la provincia de Los Santos se registraron más de 12 mil hectáreas de maíz dañadas y esto representó un pago en prima de 7.4 millones de dólares.
El acelerado cambio climático nos está llevando a una serie de irregularidades, asegura el funcionario del ISA.
En el ciclo 2015-2016, el fenómeno de El Niño provocó que la siembra del arroz y maíz coincidieran, un infortunio para un país en el que la misma tierra se utiliza para las dos actividades en temporadas distintas.
El exceso de lluvia, que en diciembre pasado causó un retraso en la siembra de maíz, posiblemente trastoque el inicio de la temporada de arroz en abril próximo.
Durante los últimos dos años el ISA ha desembolsado en pago de indemnizaciones cerca de 18 millones de dólares en los sectores agrícolas, pecuario y complementario.
La producción se enfrenta a un clima bipolar e implacable en cualquiera de sus facetas. La sequía de 2015, provocada por la presencia de El Niño, hizo pensar que en 2016 habría mayor disponibilidad del recurso hídrico, pero a finales del año la tormenta Otto provocó exceso de lluvia, lo que impidió la siembra de algunos cultivos y la preparación de la tierra para iniciar otros ciclos agrícolas.
Aún se están recibiendo los informes del nefasto suceso, pero se estima que en Los Santos cerca de 2 mil hectáreas de maíz se dañaron con el paso de Otto.
El año pasado se reportaron pérdidas parciales de 10 mil hectáreas. En este año las pérdidas las encabezó el cultivo de arroz. En la provincia de Los Santos, se reportan 600 pólizas aproximadamente y se estima que 30 pólizas serán pérdidas por el exceso de lluvia.
En tierras altas chiricanas, región donde predomina la venta de pólizas para los cultivos de papa y cebolla, se registró la pérdida parcial de 30 hectáreas de cebolla y 60 hectáreas de papa.
Tomando en cuenta las variabilidades climáticas, el sector agropecuario tiene que modernizarse y esto no implica únicamente la compra de maquinarias, advierten expertos en meteorología, de lo contrario cada vez serán más las hectáreas inactivas.
