La cosecha de maíz en Panamá durante el período agrícola 2015 y 2016 cayó un 27.02% frente a la producción registrada en el ciclo 2014 y 2015, según un informe de la Contraloría General de la República.
Estos datos suponen el menor rendimiento en la producción de maíz de los últimos cinco años agrícolas.
En total, durante el período 2015 y 2016 se cosecharon 2 millones 261 mil 500 quintales del grano, mientras que en 2014 y 2015 el rendimiento fue de 3 millones 99 mil quintales, una variación de 837 mil 500 quintales.
Para el presidente de la Asociación de Productores de Maíz de la Provincia de Los Santos, Valentín Domínguez, esta caída se debe principalmente al fenómeno climático El Niño, que generó fuertes sequías en las zonas de siembra que se extienden desde Guararé hasta La Villa de Los Santos, además del limitado financiamiento para el cultivo.
Explica que los productores de maíz en esta región del país no tienen sistemas de riego, por lo que dependen directamente de las lluvias.
En Panamá se consumen alrededor de 9 millones de quintales de maíz al año, de los cuales 8 millones se importan principalmente para abastecer el mercado de consumo avícola y porcino.
La región pionera en la siembra de este cereal es Los Santos, donde en períodos anteriores se cultivaba cerca del 80% de la producción nacional, no obstante, está realidad ha ido cambiando al pasar de los años .
En el período agrícola 2015 y 2016, por ejemplo, se sembraron 20 mil 170 hectáreas de maíz y se cosechó un millón 32 mil 800 quintales, es decir, un 46% de la producción local.
Sin embargo, pensar que este panorama va a cambiar para el próximo ciclo de zafra resulta una realidad nada convincente, de acuerdo con Domínguez.
El trabajador del campo comenta que a pesar de que ha pasado el tiempo más fuerte de sequía, aún el período de lluvia no llega a ese sector del país.
“Hay muchos abrevaderos que el Ministerio de Desarrollo Agrícola (MIDA) diseñó que todavía no han recibido nada de agua, y la situación se dificulta porque nosotros ya hemos hecho una inversión en alquileres de tierras que hay que pagarlas por adelantado, los equipos, maquinarias, personal y no tenemos otra opción que acogernos a la siembra”, asegura el productor.
Ante esta realidad, el MIDA busca diversificar las áreas de cultivo de maíz hacia Veraguas y Coclé, a fin de tener un mejor rendimiento del cereal y tratar de que el mercado no se vuelva dependiente al 100% de las importaciones.
OBSTÁCULOS LOCALES
Desde hace varios años los productores de maíz han estado trabajando con el Instituto de Investigación Agropecuaria de Panamá (Idiap) y el Grupo Melo, para identificar áreas de cultivo y control de maíz transgénico (alimentos genéticamente modificados), no obstante, la legislación panameña se ha opuesto a que esta siembra se desarrolle en tierras locales, ni que este producto sea para el consumo humano.
La razón, según alega el presidente de la Asociación de Productores de Maíz de la Provincia de Los Santos, se debe a que este tipo de maíz genera muchas plagas y erradicarlas requiere el uso de insecticidas, lo que causaría un fuerte impacto en el ambiente. “No obstante, todo el maíz que entra al país es transgénico”, asegura.




