El Banco de Desarrollo Agropecuario (BDA) no podrá cumplir con el desembolso de préstamos a 346 productores que estaban a la espera de 15 millones de dólares para iniciar la siembra del año agrícola 2017-2018.
La entidad de fomento estatal no logró que el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) le aprobara un traslado de partida de 50 millones de dólares que habían solicitado desde abril pasado, manifestó Ricardo Solís, gerente general del BDA.
“Tendremos que esperar a enero, cuando estén disponibles los recursos de la vigencia fiscal 2018, para reactivar el desembolso de préstamos, a productores en su gran mayoría de arroz, tomate y ganadería de ceba (engorde)”, informó el funcionario.
“Desde mayo tuvimos que suspender la recepción de solicitudes de préstamo por la falta de fondos”, comentó Solís
En 2017, el BDA tenía asignados 47 millones de dólares para el otorgamiento de préstamos. Esos fondos se agotaron en abril.
La entidad financiera obtuvo un traslado presupuestario de 3 millones de dólares por parte del Ministerio de Desarrollo Agropecuario y del Instituto de Mercadeo Agropecuario, pero la inyección no fue lo suficientemente fuerte para activar los préstamos.
El BDA también ajustó sus gastos de funcionamiento y logró un ahorro de 3 millones de dólares. En total, la entidad estatal recaudó 6 millones de dólares, para el desembolso de préstamos a 554 pequeños productores.

En el país, cerca de 500 hectáreas de arroz se dejaron de cultivar por la falta de financiamiento oportuno del BDA, comentó Solís.
“El presidente de la República (Juan Carlos Varela) nos había prometido que la entidad estatal que no ejecutara su presupuesto al 15 de noviembre, se le trasladarían los fondos al BDA y no fue así”, aseguró Solís.
El cobro de la morosidad, según el funcionario, los ayudó a liberar algunos préstamos. Este año, según el cronograma de cobro, se fijó la meta de recuperar 32 millones de dólares y hasta la fecha se ha cobrado 31 millones de dólares.
La morosidad del BDA es de 7% o el equivalente a 14 millones de dólares.
Según el funcionario, de los 14 millones de dólares adeudados, 6 millones de dólares corresponden a productores fallecidos, o clientes que no pueden localizar o no tienen garantías que cubran la deuda.
En los dos últimos años, el banco de fomento estatal ha impulsado los créditos para el cultivo de tomate, cebolla, ají y papa bajo invernadero. También impulsó la ganadería, sector al que desembolsó 23 millones de dólares.
Los pequeños productores recurren a los bancos estatales porque la tasa de interés es del 2%, mientras que en la banca privada oscila entre el 4% y 5%.
