Un nivel de lluvias inferior a lo habitual en la primera quincena de diciembre dificultaría la siembra de la soja y el maíz de implantación tardía en la mayor parte de la zona agrícola central de Argentina, dijeron ayer expertos climáticos.
Tras una primera mitad del año con abundantes lluvias, la primavera austral -que comienza en septiembre- trajo un nivel de precipitaciones menor a lo usual en el cinturón agrícola de Argentina, que es uno de los mayores exportadores mundiales de soja y maíz.
Si bien el clima más seco benefició inicialmente a campos afectados por exceso de agua, el paso del tiempo con escasa humedad está dificultando la siembra tardía del ciclo 2017/18.
“Va a llover por debajo de lo normal durante la primera quincena de diciembre”, dijo a Reuters Germán Heinzenknecht, meteorólogo de la Consultora de Climatología Aplicada (CCA). “Llegamos a un momento que casi podría considerarse crítico para las siembras tardías” en la zona agrícola núcleo.
Natalia Gattinoni, especialista en agrometeorología del estatal Instituto Clima y Agua, coincidió con ese pronóstico y añadió que, si bien podrían registrarse algunas lluvias en los próximos días, estas serían muy leves.
Argentina es el principal exportador mundial de aceite y harina de soja, y el tercer proveedor internacional de maíz. Según la Bolsa de Cereales de Buenos Aires, hasta el jueves, los productores habían sembrado el 34% de 18.1 millones de hectáreas previstas para la soja y el 35.8% de los 5.4 millones estimados para el maíz del ciclo 17/18.
“Hoy [lunes] estoy empezando a trillar el trigo y recién después voy a poder decir si puedo sembrar la soja de segunda [siembra tardía], cosa que estimo que va a ser complicado”, dijo el productor Juan Minvielle.
