Productores de alimentos y transportistas estadounidenses tratan de acelerar sus exportaciones a México y buscan mercados alternativos, en la medida en que crece la preocupación sobre el riesgo para su lucrativo negocio si escalan los desacuerdos sobre comercio e inmigración entre Estados Unidos y México.
Los lazos diplomáticos se caldearon este mes ante el plan del nuevo Gobierno de Donald Trump de aplicar un arancel del 20% a los productos mexicanos y por la insistencia del presidente estadounidense de construir un muro fronterizo. Trump también ha advertido sobre la necesidad de renegociar el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (Tlcan) que mantiene con México y Canadá.
Y México es uno de los tres mercados principales para la producción agrícola en Estados Unidos.
Algunos productores de maíz, poroto de soja y granos secos de destilería (DDGS por su sigla en inglés), así como de etanol, están apurando sus ventas a México debido a la incertidumbre por los riesgos de nuevos aranceles que podrían afectar al comercio, dijo Rafe García, gerente general de operaciones en Estados Unidos del transportista Primos & Cousins USA. “Ellos no saben qué pasará en el próximo mes o en la próxima semana”, dijo García sobre los productores.