La retórica de “Estados Unidos primero” del presidente Donald Trump no le está haciendo ningún favor a los productores de etanol estadounidenses, que esperan evitar una pelea comercial con los compradores de combustible en Brasil.
La administración ha comenzado a hacer alboroto respecto de las importaciones en alza del combustible brasileño fabricado a partir del azúcar. Esto llevó al productor sudamericano a pensar en aranceles o cuotas sobre las importaciones del combustible estadounidense fabricado con maíz.
Una pelea comercial sería un problema mucho más grande en el norte, porque Estados Unidos envía a Brasil una cantidad cuatro veces mayor de la que le compra.
La disputa comercial que está fermentando podría enfrentar entre sí a los dos productores de etanol más grandes del mundo. En tanto la rivalidad se intensifica, los fondos de cobertura parecen estar indicando que el ganador será Brasil --los especuladores redujeron sus apuestas alcistas en el maíz la semana pasada, mientras que se volvieron menos bajistas en el azúcar.
“En Washington están soplando vientos de proteccionismo”, dijo Joel Velasco, uno de los directores de Albright Stonebridge Group en Washington y exrepresentante de la Unión de la Industria de Caña de Azúcar de Brasil, o UICA. “La carrera por erigir barreras puede deteriorar rápidamente las cosas para las relaciones de Estados Unidos y Brasil”. Los futuros en azúcar sin refinar subieron 2.7% desde fines de junio, impulsados por las perspectivas de un uso mayor del etanol.
